Venezuela y el libro de Jueces

En el pasaje de Jueces 4 y 5 se presenta la historia de Débora y Barac. Israel había sido sometido por un rey cananeo y esto por designios del mismo Dios de Israel debido a que Israel volvió a pecar contra Dios. El pecado que Israel cometía contra Dios generalmente el mismo, adorar dioses paganos. Mateo Matthew Henry en su comentario afirma: “Fue su idolatría. Eligieron nuevos dioses, con nuevos nombres. Pero bajo todas estas imágenes, Satanás fue adorado.”
Débora era una profetiza a la cual acudían los israelitas para arreglar sus problemas. Ocurre que Dios le da un mandato a Débora y es que ella llame a Barac para que reúna diez mil hombres y enfrenten a Sísara jefe del ejército de Jabín rey de los cananeos, debido a que Dios le iba a dar esa victoria.
Si usted lee la parte final del pasaje del capítulo 4 de Jueces, Sísara es muerto por una mujer de nombre Jael, donde Sísara huyó, porque había paz entre Jabín que era su rey y Hazor que era el rey del pueblo al que pertenecía Jael. Esta mujer le hizo ver a Sísara que lo protegería de Israel, ósea de Barac, pero todo fue un engaño porque cuando Sísara por su cansancio de batalla se durmió, Jael se acercó a él y lo mató enterrándole una estaca en las sienes. Con este hecho los cananeos quedaron vencidos y Israel pudo liberarse de ellos.
En el siguiente capítulo ósea el 5, donde se presenta el famoso cántico de Débora y Barac como alabanza a Jehová por el éxito obtenido por Israel ante los cananeos, al final de este en la versión de la Biblia Reina Valera 1960 dice: “Y la tierra reposó cuarenta años.” En la versión de la Traducción en el Lenguaje Actual (TLA) dice: “Después de eso hubo cuarenta años de paz en todo el territorio.”
Digo lo anterior porque ocurría que cada vez que Israel pecaba, Dios lo libraba y venia un tiempo de paz que al final se volvía a turbar porque Israel volvía a caer en su pecado de idolatría y olvido del Dios verdadero Jehová. Esto me llama la atención hoy con lo que esta sucediendo en Venezuela y tal vez pueda ser algo semejante. Venezuela es un país petrolero por lo cuál debiera tener una calidad de vida muy buena para sus habitantes, pero durante más de 26 años a padecido una tiranía que se disfrazó de social y que a la postre hizo todos los desmanes para destrucción del pueblo venezolano.
¿Sera que Venezuela cometió el pecado de Israel? Esta es una buena pregunta para hacernos, lo cierto es que en Venezuela ha sido también durante mucho tiempo un país que ha idolatrado ídolos paganos y satánicos. A Venezuela se le conoce como la casa oficial de las tres potencias demoniacas conformadas por María Lionza (la reina), el Cacique Guaicaipuro (el guerrero indígena) y el Negro Felipe (el negro trabajador). Se sabe también que en la montaña del Sorte ubicada en el estado de Yaracuy es un centro de espiritismo y brujería de los más grandes del mundo.
Ahora, Dios tal vez en su misericordia toma a Donald Trump como tomó a Barac y libera a Venezuela de esta tiranía, la cual igual que los cananeos han tenido al pueblo sumido en la miseria y desgracia. Tal vez también Dios provea años de paz para Venezuela, no sé si 40 pero los venezolanos y todos nosotros tenemos que estar claros que, el dejar a Dios a un lado y buscar el poder del maligno a través de la santería, brujería e idolatría o practicar el pecado sin temor, nos puede fácilmente llevar a una situación de desgracia como le pasó a Israel y a la Venezuela actual.
Para concluir mi deseo y consejo para los que lean este artículo, es que busquen a Dios y esperen en Él su justicia, su misericordia y su gracia. Por eso el apóstol Pablo cuando padeció una enfermedad y le pedía a Dios que se la quitara, Dios le respondió que se bastara de su gracia (2 Corintios 12:9). La mejor y más efectiva solución para nuestras situaciones, sea la que sea, es Dios y su poder, y solo es orar y esperar que Él haga.
Que Dios me los bendiga.
Nelson Vergara

