Las dos dimensiones del éxito

Leyendo Eclesiastés 3:1-9 el famoso pasaje de “Todo tiene su tiempo” me doy cuenta que la vida es un tiempo no muy prolongado, que tarde o temprano dice Santiago 4:14 desaparecerá como neblina. Desde que conocí al Señor Jesucristo y su evangelio me di cuenta que la vida tenía un solo propósito mayor, y es reconocerlo a Él como nuestro Dios y Salvador.
Eclesiastés no se equivoca, Dios nos permite conocer muchas cosas, y si estamos en su gracia indefectiblemente conoceremos la bendición de salvación que su único hijo nuestro Señor Jesucristo nos regaló. Ahora estoy convencido también que si deseamos ser exitosos en nuestra vida debemos aprovechar las oportunidades que Dios mismo nos da. Para mi hay dos dimensiones que nos hacen exitoso, la primera es la dimensión espiritual y la segunda es la dimensión humana.
La dimensión espiritual es en aquella donde nuestro alma alcanza su prosperidad, y esto ocurre cuando llegamos a Cristo por su gracia. Es en esta dimensión que siempre llegamos como niños espirituales, y comenzamos a crecer cuando a través de los medios de gracia que Dios nos ha puesto (Oración, Estudio de la Biblia y Sacramentos) alcanzamos una estatura tal, donde podemos declarar que, por obra del mismo Dios hemos sido salvados convirtiéndonos en su hijo y hemos aprendido su doctrina para poder tratar con Él de manera eficaz. Tenemos que estar claros que esta dimensión es la única que trasciende después de nuestra muerte.
La dimensión humana es una dimensión que puede estar afectada por la dimensión espiritual, para bien o para mal, si hacemos lo que Dios nos manda para esta vida o si no. En esta dimensión crecemos en varia áreas personales, una de la más importantes es el crecimiento que la ciencia o conocimiento nos proporciona. Como profesional y docente universitario que soy, estoy convencido que tener una buena formación en cualquier ciencia es muy bueno, más si podemos llegar al nivel de posgrados.
Para Dios es claro que la salvación de su hijo es el primer propósito para todo ser humano, pero Dios también desea que los años que estemos en esta tierra podamos desarrollar nuestras habilidades de conocimiento, las cuales nos dan destreza para sustentarnos y lograr éxitos mundanos, que aunque temporales y pasajeros nos ayudan a comprender y disfrutar lo que Dios ha creado para nosotros en esta primera fase de nuestra eternidad.
Hay un pasaje en Proverbios 22:29 que me llama la atención, este dice : “¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará; No estará delante de los de baja condición.” Debemos reflexionar en esto que nos dice Proverbios, y es que si no nos preparamos el mañana en esta tierra con seguridad será un fracaso. Realmente Dios bendice a todo aquel que busca superar su condición humana inicial, aquel que estudia, aquel que trata de hacer las cosas bien, Dios lo pondrá en eminencia sin dudar.
Para terminar y como conclusión puedo expresar que seremos exitosos si somos exitosos en las dos dimensiones, pero como dice Mateo 16:26 “Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? ” Los hombres exitosos tienen una vida terrena exitosa con Dios y una eternidad con Él mucho más gloriosa, pero nunca un ser humano podrá decir que fue exitoso, si en la tierra todo le fue bien pero nunca conoció a Cristo.
Que Dios me los Bendiga
Nelson Vergara

