La traidora mentira

En 1 Samuel 31 se narra la muerte de Saúl el primer rey de Israel, la Biblia nos narra en esta porción que Israel está peleando contra los filisteos y Israel perdía la batalla al punto que huían de sus enemigos. Los filisteos alcanzaron a Jonatán, a Abinadab y a Malquisúa hijos de Saúl y los mataron. La batalla arreció y los flecheros filisteos alcanzaron con sus flechas a Saúl.
Saúl herido y lleno de mucho miedo le dijo a su escudero que lo traspasara con su espada, porque él no quería morir a mano de la espada de un filisteo, pero su escudero tuvo temor y no lo hizo, cuando Saúl vio que su escudero no lo mataría lo que hizo fue, que él mismo se suicidó enterrándose su espada, el escudero al ver esto se llenó de temor e hizo lo mismo, quedando los dos muertos en ese mismo sitio.
En el verso 6 de este capítulo 31 la Biblia RV60 dice: “Así murió Saúl en aquel día, juntamente con sus tres hijos, y su escudero, y todos sus varones.” Esto deja claro que Saúl quedó completamente muerto y que la forma como murió fue un suicido para que no se dijera que un enemigo de Israel lo había matado. Pero en 2 Samuel 1 la historia de la muerte de Saúl sigue, y en esta porción se narra como David se entera de dicha muerte.
En 2 Samuel 1 se muestra que un joven amalecita llega a David y le cuenta que cuando Saúl estaba mal herido con la espada que se había enterrado, le pidió que se subiera en él para que la espada terminará de hacer su trabajo sacrificial. David toma la decisión de matar a este joven sencillamente porque se prestó para terminar de matar a Saúl, lo cual era un delito que se debía pagar con muerte, pues Saúl era el rey de Israel y el ungido de Jehová.
Ahora, podríamos decir que el joven amalecita mató a Saúl, pero como dije en el verso 6 de 1 Samuel 31 se entiende claramente que Saúl y sus hijos estaban completamente muertos. Esto nos lleva a concluir que el joven amalecita mintió, y algunos comentaristas creen que lo hizo para quedar bien con David, por ejemplo, el extinto pastor John MacArthur dice lo siguiente en su comentario bíblico:
“El amalecita pretendió ser el autor de la muerte de Saúl, diciendo que Saúl seguía vivo cuando lo encontró. Sin embargo, 1 Samuel 31:3-6 deja bien claro que Saúl murió echándose sobre su propia espada, no a manos del amalecita. Así, este hombre, que quizá presenció el suicidio de Saúl, afirmó haber dado muerte a Saúl cuando en realidad solo había llegado a su cadáver antes que los filisteos, y había inventado la historia para congraciarse con el nuevo rey pretendiendo haber matado a su enemigo y trayendo a David la corona y argolla de Saúl. La corona y la argolla en manos del amalecita demuestra que Él fue el primero en pasar junto al cadáver de Saúl.”
Por lo anterior podemos decir que al amalecita lo termino matando su mentira, la cual buscaba su propia vanagloria y lo que encontró fue su muerte. Realmente creo que la mentira, aunque parezca algo sutil, un día puede ser nefasta para el hombre, por eso mi consejo es no practicarla y si llegamos a mentir, que ocurre mucho en las personas, debemos arrepentirnos y pedir a Dios que nos ayude a no caer en esta.
Que Dios le bendiga.
Nelson Vergara

