¿Que es nacer de nuevo en el cristianismo?

En el pasaje de Juan 3:1-15 un fariseo llamado Nicodemo llega a Jesús y le dice a Cristo “sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.” Cristo le responde “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.”

El fariseo pensó que Cristo le estaba diciendo que se metiera en el vientre de su madre y volviera a nacer, pero lo que El Señor realmente le estaba informando era que tenía que experimentar un nacimiento espiritual o más bien un nacimiento que viniera de lo alto, ósea de Dios Padre.

En los manuscritos griegos la palabra que aparece en esta porción es “anōthen” la cual posee dos connotaciones o significados, el primero es nacer otra vez y el segundo nacer de lo alto. La traducción que nos da Reina Valera 1960 esta completamente correcta, porque se escoge la palabra nacer otra vez o nacer de nuevo, y la realidad es que la persona debe experimentar este nacimiento para poder ser un hijo de Dios.

Esta expresión de nacer de nuevo fue muy usada en la antigüedad por la iglesia, pero en los siglos III y IV comenzó a perder fuerza debido a que aumentó el bautismo de niños, confundiendo así a las personas, porque según esta falsa doctrina que persiste hasta nuestros días en algunas iglesias, estas creen que este tipo de bautismo regenera a cualquier persona.

En el siglo XX volvió a aparecer más como una etiqueta que como una doctrina, especialmente en las cruzadas evangelísticas realizadas por pastores como Bill Bright de Campus Crusade for Christ, Billy Graham tal vez el evangelista más prolífero de este siglo y en el contexto latino con el pastor pentecostal Yiye Ávila quien también recorrió muchas veces Latinoamérica exponiendo el mensaje de Cristo.

Ahora, el nacer de nuevo es nacer de lo alto, porque el nacimiento espiritual no se da por decisión humana, mucho menos por un rito religioso, el nacer de nuevo es obra de la gracia de Dios para sus escogidos, por eso en Juan 1:12-13 se nos enseña que no somos engendrados en este nuevo nacimiento de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

Que Dios me les bendiga

Nelson Vergara

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