Cómo acercarnos a Dios hoy

Como consejero en la Asociación Evangelística Billy Graham muchas personas nos escriben para preguntarnos ¿cómo orar a Dios? Reconozco que muchas personas no saben orar, tal vez por nuestro contexto religioso católico romano donde se nos educa en el rezo en el cual se repiten palabras y es como un formato establecido del que tomamos costumbre.
Cuando niño mi madre me enseñó a rezar el padre nuestro, el ave maría y la oración al Espíritu Santo. Siempre que me iba a dormir hacia estos tres rezos y de vez en cuando hablaba con Dios de algún asunto para que me ayudará. Para mí lo más parecido a la oración era cuando conversaba con Dios, pero en aquel entonces, el rezo era lo importante y fundamental.
Hoy sabemos que la oración es hablar con Dios, que esta es la verdadera forma bíblica de comunicarnos con Él, y que los rezos u otros métodos no son válidos y por ende inefectivos. Cuando llegamos al cristianismo bíblico entendemos que hay algo fundamental y es la figura de cordero de Dios que es Cristo (Leer sobre la figura de Cordero de Dios de Jesucristo), y por esto también aprendemos que toda oración debe ser hecha en el nombre de Jesús.
El cristiano con el tiempo va aprendiendo como presentarse diariamente ante Dios, se aprende la reverencia, el dar gracia por todo, el orar por todas las personas en especial aquellas que Dios le ha permitido estar en eminencia, no se ora vanidades ni vanaglorias, se ora por el sustento, por el abrigo, y por las necesidades básicas que Dios da a sus hijos, como sanidad, alimento, discernimiento, etc.
Pero hay un pasaje de la Biblia que me llama mucho la atención y es Números 20:1-13 donde Dios le da la orden a Moisés que le hable a la roca, y Moisés por estar enojado con el pueblo lo que hace es golpearla con su vara dos veces. El agua fluye de la roca indefectiblemente, pero a Dios no le gustó y les dijo que, por desobediente Moisés y su hermano Aarón no pasarán a la tierra que Él les prometió, ósea Canaán.
En este pasaje hay algo interesante, y es que para muchos teólogos bíblicos la roca representa a Cristo, es lo que se conoce en teología como “Un tipo de Cristo.” En Éxodo 17:1-7 había ocurrido un hecho similar al de Números 20:1-13, solo que en aquel episodio Dios si le dijo a Moisés que le pegara a la roca.
Ahora si la roca representa a Cristo, sabemos que Cristo fue golpeado una sola vez y esa vez fue cuando fue crucificado en el calvario, de allí en adelante Cristo no será golpeado nuevamente, porque con ese solo sacrificio el satisfizo a Dios Padre para el perdón de pecados de sus escogidos. A que voy con esto, hoy no podemos acercarnos a Dios con un corazón exaltado que intente golpear o manipular al Señor, la roca ya fue golpeada en el calvario hoy solo nos queda hablarle de manera humilde y creyendo que lo que le pidamos a Él en su voluntad y en su tiempo contestará nuestras peticiones para el bien de nosotros.
Los corazones altivos a Dios no le gustan, todo lo contrario, a Dios le encanta que le lléguenos con humildad y en sinceridad, por eso en el Salmos 51:17 se nos enseña: “Para ti, la mejor ofrenda es la humildad. Tú, mi Dios, no desprecias a quien con sinceridad se humilla y se arrepiente.” (TLA)
Para terminar el consejo que me deja esta reflexión es que nuestro acercamiento a Dios debe ser con humildad, sin ser altivos, con un corazón contrito, con un corazón que espere pacientemente en Él y nunca golpeándolo para que responda, porque siempre debemos recordar que hoy solo podemos es hablarle.
Que Dios me los bendiga
Nelson Vergara

