Los cristianos y el candidato político a elegir

Muchos en la iglesia de Cristo piensan que el gobernante que beneficiaría al pueblo de Dios es aquel que salga de este. Pienso que un hombre de Dios que su vida la ha dedicado a la política porque Dios así se lo ha permitido debería ser un buen gobernante por la sencilla razón que posee una ética de vida cristiana basada en los principios bíblicos, pero la realidad es que son pocos los cristianos que Dios ha preparado para vivir en las esferas políticas o gubernamentales del mundo.
En la actualidad vemos que generalmente nuestros gobernantes son personas que, aunque profesen una religión o un estilo de vida moral aceptable, no sabemos a ciencia ciertas si son hombres de Dios. Entonces queda la pregunta, si no hay hombres de Dios verdaderos en las opciones por elegir, ¿A quién debemos escoger?
Por mi experiencia estoy convencido que debemos elegir al candidato que más coherencia tenga con los valores cristianos, con los cuales podemos evaluar a dichas personas. Las siguientes preguntas que se basan en estos valores nos pueden ayudar a tener una idea del candidato, y aunque no conozcamos el corazón de este, y tal vez sus actuaciones y palabras están llenas de hipocresía, no se nos quita el derecho a evaluarlos y así poder hacernos una idea de su personalidad:
- Amor y Compasión (Ágape): ¿El candidato muestra amor al prójimo como a el mismo? Este es el valor central, porque promueve la empatía, la bondad y la ayuda al necesitado.
- Justicia Social y Equidad: ¿El candidato busca el trato justo para todos, especialmente los más vulnerables, reduciendo la desigualdad y promoviendo la inclusión?
- Dignidad Humana: ¿El candidato reconoce que cada persona tiene un valor inherente por ser criatura de Dios, lo que fundamenta el respeto a la vida y los derechos humanos?
- Solidaridad y Fraternidad: ¿El candidato evidencia que asumirá la responsabilidad mutua, promoviendo la cooperación y el cuidado compartido dentro de la comunidad o sociedad a gobernar?
- Honestidad e Integridad: ¿Al candidato se le nota que actúa con la verdad y rectitud en todas las acciones, lo que fortalecería la confianza en las relaciones sociales?
- Perdón y Reconciliación: ¿El candidato supera los conflictos fomentando la paz y la convivencia pacífica? O ¿El candidato está dispuesto a usar las armas y leyes del estado para combatir de buena forma el mal y traer la paz?
- Servicio y Humildad: ¿El candidato adopta una actitud de servir a los demás en lugar de buscar el propio interés, imitando el ejemplo de humildad?
- Bien Común: ¿El candidato prioriza el bienestar colectivo sobre el individualismo, buscando el beneficio de toda la sociedad?
Ahora, hay otras características que debemos tener en cuenta de nuestros candidatos y que nos pueden acercar a conocer qué tipo de persona es, y son los trasfondos de este, algunos de estos los enumero a continuación:
- Trasfondo familiar: El candidato posee y expone una idea clara sobre la familia, reconoce este que una familia está conformada por padre, madre e hijos, y no lo que las nuevas filosofías nos venden.
- Trasfondo social: El candidato cree y expone que la sociedad tiene como célula principal la familia, que debe existir el respecto y la paz en esta y entre estas. Que se deben respetar las autoridades que corrigen y gobierna a la sociedad.
- Trasfondo educativo: El candidato está preparado educativamente en ciencias políticas y administrativas que lo lleven a ser un gobernante eficiente, o tiene experiencia de esto para poder ser eficaz.
- Trasfondo ideológico: El candidato es coherente con la ideología cristiana, no dejándose influenciar por cualquier otra ni imponiendo obligadamente la suya. Muestra respeto por las demás ideologías que hay en la sociedad.
- Trasfondo religioso: El candidato cree en Dios y en su palabra, practica la ética cristiana, no fuerza a nadie a que le siga, pero si usa su creer para el bien común de la sociedad.
- Trasfondo cultural: El candidato practica e impulsa la cultura nacional, regional o local que no dañe a la sociedad y que no antagonice con Dios. Respeta culturas ancestrales tal vez no cristianas.
- Trasfondo judicial: El candidato no ha pertenecido a grupos al margen de la ley o no tiene problemas judiciales que comprometan su comportamiento y calidad de persona. El candidato no está haciendo alianzas con grupos delincuenciales o de dudosas actuaciones.
Para terminar, puedo decir que es bastante complejo saber cómo es el corazón del candidato porque eso solo lo puede conocer Dios, pero podemos evaluar y tener una idea sobre este si realmente nos tomamos el tiempo de analizarlo con los puntos anteriormente descritos, de todos modos, Dios desea que desde que estos se eligen podamos orar por ellos para que nuestra vida no se turbe más, por eso la palabra dice en 1 Timoteo 2:1-4 :
“Exhorto, ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.”
Que Dios me los bendiga.
Nelson Vergara

